La sociedad Hidroituango S.A. E.S.P. mantiene desde su conformación en el año 1998, una composición de propiedad donde el IDEA es el socio mayoritario con un 50.74%, EPM le sigue con un 46.3%, luego la Gobernación de Antioquia participa con un 2.14% un por último un grupo de socios minoritarios controlan el 0,86%.
De allí las grandes sensibilidades y encendidos debates sobre su planeación, construcción y puesta a servicio con sus 8 unidades de generación que se prevé ofrezcan hasta 2.400 megavatios cuando estén en operación, lo cual se anticipa para el próximo año y que harán un importante aporte a la entrega de energía firme al Sistema Interconectado Nacional. Pero mucha agua ha pasado por sobre el vertedero -o los túneles de desviación si así se quiere-, durante estos cerca de 30 años y ahora estamos en medio del anuncio de este nuevo fondo, que utiliza como pretexto para su nombre e imagen representativa a la obra pictórica del mismo nombre, que salió en 1913 de la mano del Francisco Antonio Cano y ha marcado la identidad y espíritu de nuestras gentes por mas de un siglo. Las derechas actúan con su acostumbrado buen sentido de la batalla cultural, reapropiándose de las señales de identidad de la antioqueñidad que en realidad nos pertenecen a todos y todas, también a quienes nos enunciamos desde las izquierdas y los progresismos y nacimos entre estas bellas montañas. Ponemos en consideración a propósito de la presentación que acá hemos escuchado, los siguientes elementos:
"Las derechas actúan con su acostumbrado buen sentido de la batalla cultural, reapropiándose de las señales de identidad de la antioqueñidad que en realidad nos pertenecen a todos y todas, también a quienes nos enunciamos desde las izquierdas y los progresismos y nacimos entre estas bellas montañas."
- El precedente necesario para su anuncio, dado a la opinión con el mayor despliegue regional por parte de los medios instrumentales y afines a los gobernantes de derecha que dominan La Alpujarra, es el denominado “acuerdo conciliatorio” que trascendió el pasado 23 de diciembre de 2025; mediante este, llegaron a un acuerdo final las partes del proceso arbitral que emprendió Hidroituango desde 2020 contra EPM, ante el incumplimiento generado a propósito del desastre -mal llamado “contingencia”- que tuvo lugar en 2018 producto de de la obstrucción de túneles de desviación de las aguas del rio cauca y que producto de la consecuente destrucción de la casa de máquinas y las unidades de generación en aquel momento próximas a entrar en operación, provocaron el aplazamiento por espacio de al menos 4 años de la puesta en servicio de las primeras unidades de generación, generándose no solo los sobre-costos y gravísimos traumatismo en el desarrollo de las obras que la opinión pública conoce por el daño causado, sino la no percepción de ingresos por concepto de venta de energía eléctrica por parte de la sociedad Hidroituango, que ascenderían a más de 7,5 billones de pesos del 2025 de acuerdo a lo que hasta hace no mucho reclamaba la Gobernación de Antioquia a la propia EPM.
- Si bien podría suponerse como loable la llegada en 2025 de un entendimiento entre los socios y contratistas de Hidroituango -que están además íntimamente relacionados pues como se sabe desde 2012 la misma EPM fue contratada bajo un contrato BOOMT para la construcción, la propiedad, la operación, el mantenimiento y la transferencia del proyecto-, la necesaria lectura de fondo de este acuerdo pasa por entender que con este, se sella una suerte de acuerdo de impunidad, para que de una vez y para siempre dejemos de hablar de los billones y billones destruidos y dejados de percibir en virtud del considerado el peor desastre de ingeniería de la historia de Latinoamérica, el cual felizmente pasa a ser periódico de ayer para en nombre de la hermandad y el entendimiento entre las derechas departamental y distrital, dar lugar a un acuerdo para la financiación de proyectos de desarrollo de interés regional. ¿No que somos muy avispados los paisas? ¿Alguien más en este recinto interesado por pedir cuentas las perdidas recurrentes y costos de oportunidad que se maximizaron por cuenta de la así llamada “contingencia” del 2018? Mucho me temo que pocos ánimos quedan por acá después de años de normalización mediática y política de este desastre.
- Ahora, el a acuerdo de diciembre pasado para iniciar el proceso de constitución del llamado “Fondo Horizontes”, al momento no existe jurídica ni financieramente, es apenas el anuncio de una intención y por tanto, es necesario que la opinión pública y las ciudadanías del departamento mantengamos una actitud vigilante sobre los términos finales en que quedará estructurado, presuntamente hacia el próximo octubre, de modo que precisamente podamos ejercer a futuro control sobre las inversiones para el desarrollo regional que han venido siendo anunciadas y que, detalle no menor, han venido experimentando cambios para instrumentalizar al menos una parte de estos recursos dentro de la disputa que las derechas gobernantes mantienen con el gobierno nacional. Veamos:
- Producto de negociaciones que se mantenían desde 2024, el 28 de diciembre de 2025 el tribunal de arbitramento que llevaba el caso acogió los términos de un acuerdo conciliatorio presentado por la gobernación a través del IDEA y la alcaldía distrital a través de EPM.
- En línea con este acuerdo, el pasado 3 de marzo de 2026 se anuncia el “Fondo Horizontes” como una estrategia para que los beneficios que en proporción a sus participaciones en la propiedad reciban la gobernación, el IDEA y EPM derivados de la operación de Hidroituango, se inviertan en desarrollo ferroviario -iniciando con el Ferrocarril de Antioquia en su tramo Bello – Girardota- y un plan maestro de acueducto y alcantarillado “con estándares EPM” de alcance departamental y priorizando inicialmente a la región de Urabá.
- Sin embargo, para el 24 de marzo pasado las derechas le colgaron otra guirnalda al arbolito, esta vez con una carga de ataques contra el anterior gobierno nacional, incluyendo en los usos de estas ganancias a “Mi casa Antioquia Ya”, línea de inversión pensada para de acuerdo a las versiones de Rendón y Gutiérrez, “tapar el hueco del gobierno nacional” que ha dejado en la región los traumatismos experimentados por la política de vivienda nacional, explicados principalmente por cambios en la metodología de selección de beneficiarios, problemas presupuestales generados por el sabotaje a la política económica del gobierno Petro y el consecuente aumento en los desistimientos de compra de vivienda nueva.
No nos extrañemos si de acuerdo a prioridades políticas con intenciones electorales mas que evidentes, pronto se anuncian nuevos usos para estos recursos que nos salven de la oscuridad que rodea al departamento, proveniente del malo malísimo Pacto Histórico (que les recuerdo es la mayor fuerza política de Colombia y segunda de este departamento). Cosa parecida podremos recordar, pasó con el anuncio que Federico Gutiérrez hizo sobre el uso de los recursos producto de la privatización total de UNE – EPM en 2024, con varios cambios de versión de acuerdo a las nuevas ideas que se les fuera ocurriendo para con cargo a estos recursos extrapresupuestales, financiar de mas su plan de desarrollo.
Por último, cabe señalar que no han trascendido al momento elementos precisos sobre la estructura de gobierno del fondo, por lo cual el pueblo antioqueño y sus fuerzas democráticas debemos estar vigilantes y frente a lo cual desde ya, se debe exigir la participación de sectores por fuera de las lógicas corporativas dominantes en sus espacios de control y toma de decisiones.